Navidad Compra un árbol de Navidad que luego pueda ser transplantado.
  En estas Fiestas se consumen muchas botellas; acuérdate de llevarlas al contenedor de vidrio que los ayuntamientos suelen tener instalados en diversos puntos del área urbana.
  Lo mismo vale para el papel y cartón de todos los paquetes y cajas que se intercambian en estos días.
Nevera Las neveras y congeladores deben situarse en lugares frescos; el hacerlo así ahorra hasta un 30% de energía. Abre sus puertas lo imprescindible y el mínimo de tiempo posible, pues si no, el aire caliente exterior se introduce en el aparato y aumenta su temperatura. La temperatura adecuada en el interior de una nevera es de siete grados, o, lo que es lo mismo, aquella que permite que la mantequilla se unte fácilmente en el pan. La de un congelador es de - 18o; compra un termómetro adecuado para controlarla. No introduzcas en su interior más que alimentos fríos y bien empaquetados. Si la escarcha de sus paredes supera el centímetro de grueso, descongela de inmediato.
  No deben meterse en la nevera alimentos que aún estén calientes porque el motor de la nevera consumirá más energía. Es imprescindible descongelar periódicamente la nevera. La capa de hielo que se forma en el congelador exige al motor un trabajo suplementario, hasta el extremo de que una capa de hielo que supere el medio centímetro de grosor representa un aumento del 33% de consumo de energía. Utiliza  bien el graduador de temperaturas. En invierno sitúalo en cifras bajas y medias en verano. Solamente los días muy calurosos justifican las cifras máximas.
 

La nevera es uno de los principales consumidores de energía de una casa. Para que no resulte un despilfarro, conviene supervisar de vez en cuando algunos extremos:

  • comprueba que la puerta cierre perfectamente. Para averiguarlo, interpón una hoja de papel cuando la cierres: si se cae o si de desliza al tirar de ella, quiere decir que debieras cambiar la goma de la nevera, pues este defecto provoca un mayor consumo de energía.

  • acomoda los alimentos en forma tal que permita una mejor circulación del aire frío por el interior de la nevera.

  • verifica la correcta posición del termostato: sitúala entre los números 2 y 3. Con esto tendrás el enfriamiento adecuado. En épocas de calor, colócalo entre el 3 y el 4

  • evita evaporaciones y malos olores, tapando los líquidos que metas en la nevera.

  Si tienes que comprar una nevera nueva, selecciona su tamaño en función de tus necesidades reales y de bajo consumo.
  Ten presente que una nevera con descongelación automática consume hasta un 30% más.
   
   
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