Accidente Si te cayeras con el coche al agua y vieras que te hundes de inmediato, sin darte tiempo a salir, empieza por cerrar las ventanillas y desabrocharte el cinturón de seguridad. Lo más lógico es que el vehículo se hunda en picado, llevado por el peso del motor, circunstancia que situará la bolsa de aire que se forma en la parte trasera del coche. Es ahí adonde deberás desplazarte para inspirar aire profundamente antes de salir del coche. Espera a salir a que el vehículo se pose en el fondo, y no pierdas la sangre fría mientras se vaya llenando de agua. Es la única solución para poder abrir las puertas, pues de esta forma las presiones interior y exterior se igualan. Sal entonces del coche, sin olvidarte de dejar las luces encendidas, y date un fuerte impulso con los pies sobre el techo del coche para alcanzar rápidamente la superficie.
  Si tropiezas con un accidente y es de noche, sitúa tu vehículo de forma que con sus faros alumbre el lugar del siniestro. Si te has detenido en la calzada, no salgas apresuradamente con la buena intención de prestar ayuda cuanto antes, pues podrías ser atropellado por cualquiera de los que te siguen. Si se tratara de una carretera, no de una autopista, sitúa a dos personas a 200 m. del lugar del accidente, una delante y la otra detrás, para que con una linterna, si es de noche, o con un trapo claro si es de día, hagan las oportunas señales para que el tráfico de vehículos reduzaca su velocidad. Cierra el contacto del coche accidentado y pon el freno de mano si no estuviera volcado. Desconecta uno de los bornes de la batería para evitar el riesgo de incendio y trata de impedir que se formen aglomeraciones.
  Si tienes la desgracia de chocar con otro vehículo, pero la fortuna de que el accidente se salde con simples abolladuras de la plancha, y la policía no hace acto de presencia, sería interesante que pudieras tomar fotos del lugar y del vehículo accidentado. Más tarde puede ser importante para la compañía de seguros. Toma una vista general del coche y también detalles de los daños sufridos. Incluye en tus fotos edificios, esquinas, árboles u otros puntos notables del lugar del accidente; servirán para calibrar las distancias. Las huellas del frenazo sobre el asfalto son también importantes; si te es posible, márcalas previamente con tiza.
 

En caso de tropezar con un accidente:
1.- estacionar bien el vehículo propio para evitar nuevos accidentes.
2.- comprobar el estado del herido, aunque sin tocarlo, salvo en caso de que su vida corra peligro. Los movimientos erróneos pueden causar lesiones irreversibles. Pedir ayuda urgente.
3.- si no se puede pedir ayuda, y hay que mover al herido, el cuerpo debe moverse como un bloque; debe hacerse entre 3 personas: una lo sujeta de la cabeza y las otras dos del tronco y las piernas. No flexionar en ningún caso la columna o el cuello.
4.- no intentar meter al herido en el asiento trasero de un coche. El herido debe ir tumbado sobre una superficie dura, y, en caso de no ser posible, más vale dejarlo tumbado en la carretera, bien abrigado, a la espera de la ambulancia.

Acelerador Si se te clava el acelerador, empieza por tratar de restituirlo a su posición inicial, tirando hacia arriba con la punta del pie. Si no lo consigues, pon el cambio de marchas en punto muerto y aplica suavemente los frenos hasta que reduzcas la velocidad y puedas salir sin problemas al arcén de la carretera. Apaga el encendido si no lo habías hecho. Una vez fuera de la carretera, si no consigues solucionar el problema, no pretendas seguir viaje. Pide ayuda mecánica.
Aceite Cuando vayas a cambiar el aceite del coche, o simplemente añadas más, es importante que sepas el tipo de aceite que debe llevar el coche,  cosa que lograrás si consultas el manual de mantenimiento. Los bidones de aceite llevan una indicación que hace referencia a su índice de viscosidad. Por ejemplo, 15 W 50 quiere decir que 15 es el índice de viscosidad en frío (la W corresponde a la inicial de winter, que en inglés quiere decir invierno), y 50 indica la viscosidad del aceite cuando el motor está caliente. Este aceite es el que lubrica el motor. Por pereza que te dé comprobar el nivel del aceite, piensa que es más sencillo y, sobre todo, más barato que tener que cambiar luego el motor.
  Antes de efectuar la comprobación del aceite, asegúrate de que el coche se halla en un plano horizontal; un pido en pendiente te llevaría a engaño. Extrae la varilla de comprobación del nivel del aceite, límpiala con un trapo, introdúcela de nuevo y vuélvela a sacar. Si el nivel de aceite estuviera por debajo de la marca de máximo, termina de llenar el depósito con aceite del tipo adecuado.
  Cuando la cantidad de aceite del depósito es insuficiente, el motor puede estropearse y fundir una biela.
  Piensa en efectuar cambios de aceite cada 5.000/15.000 km. según el coche y la calidad del lubricante.
Acquaplaning Si llueve mucho, sólo si llevas unos neumáticos con la profundidad de dibujo suficiente, a una presión correcta y conduces a una velocidad moderada podrás escapar a la formación de lo que se conoce como acquaplaning, un fenómeno complejo que forma una bolsa de agua a presión bajo las ruedas, haciendo que el coche flote y sea incontrolable. Las consecuencias de este fenómeno no hace falta detallarlas.
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