Educación Muchas situaciones de tráfico pueden dar lugar a malentendidos, como, por ejemplo, cuando una no sabe a ciencia cierta quién tiene la preferencia de paso en un cruce. En estos casos, en vez de mirar al frente y arremeter con el coche, trata de establecer contacto visual con el otro conductor, trata de cruzar tu mirada con la suya y dale a entender que le cedes el paso. Te sentirás mejor.
Emergencias Si te ves en la necesidad de abandonar el coche y no puedes abrir una puerta o bajar un cristal para hacerlo y tampoco llevas un martillo de emergencia, puedes romper un cristal doblando las piernas y proyectando los pies contra él como si fueran una catapulta. También puedes quitar el parabrisas o el cristal trasero despegando la junta de goma que lo sujeta. Apoya los pies en un ángulo del cristal, lo más cerca posible de la junta de goma, y empuja con todas tus fuerzas. Afortunadamente, el miedo y la necesidad las duplican.
Encerar Procura encerar la carrocería de tu coche un par de veces al año, concretamente a principios y a finales de invierno. Para ello emplea un producto específico, pues los que no lo fueran podrían empañar la pintura. Si el coche es nuevo, no lo enceres antes de un mínimo de dos meses, y deja transcurrir dos meses más antes de repetir la operación. No uses con demasiada frecuencia preparados antiniebla, que son ligeramente abrasivos.
Engrasar Empieza por las cerraduras de las puertas: si son de metal, aplica unas gotas de aceite ligero; si de nylon, utiliza un lubricante específico. Lubrica también las partes externas de los cierres de las puertas y comprueba si existe un pequeña abertura alrededor del mecanismo para verter en ella unas gotas de aceite. Engrasa las bisagras, pero cuidando de eliminar el exceso de grasa para evitar gastos de tintorería. Los cierres y bisagras de portaequipajes y capó también requieren aceite de cuando en cuando, así como el perno y la lámina de este último.
  Una bicicleta necesita poco aceite, pero aplicado con frecuencia. Un exceso de aceite puede ser tan perjudicial como la escasez. Siempre que dos superficies metálicas se rozan entre sí, ese movimiento debe ir compensado por una lubricación, y así se evita también la oxidación. Siempre que se coloque un nuevo cable de freno o de marcha, se debe engrasar antes de insertarlo en el armazón externo, pero asegurándose siempre de que el aceite o la grasa no llega a los bloques de frenado o las llantas de las ruedas.
Equipaje Si vas a llevar el equipaje en la baca, ordénalo cuidadosamente de modo que ofrezca la menor resistencia al viento. Y todavía sería más conveniente que lo envolvieras en una tela. Empieza por extender la tela; coloca encima las maletas más grandes y distribuye las otras encima y hacia atrás por orden de tamaño. Recúbrelas con la tela y asegúralas con los pulpos.
  Si yendo en bicicleta tienes que llevar un paquete, no lo metas en una bolsa de plástico para colgarla del manillar, porque puede enredarse en la rueda delantera y provocar una peligrosa caída. Lleva la carga en una bolsa de sillín o en un portaequi-pajes. Un equipaje algo voluminoso donde mejor se lleva es en unas alforjas, a los costados de la rueda trasera, aunque hay que asegurarse de que el soporte que las sostenga sea verdaderamente firme y rígido. No debe moverse de un lado a otro, pues una carga que no sea estable es una amenaza para la seguridad personal.
  No esperes al último momento para preparar el equipaje. Esta precaución te ayudará a evitar irritantes olvidos. Selecciona cuidadosamente la ropa; prepara también una maleta o bolsa de mano, aparte, para los juguetes de los niños y las vituallas del viaje. No llenes el espacio que media entre asientos delanteros y traseros: es muy desagradable tener la sensación de que no se pueden mover cómodamente las piernas. Y deja libre de objetos la bandeja del cristal trasero, pues estos objetos, aparte de limitar la visibilidad del conductor a través del retrovisor, pueden convertirse en peligrosos proyectiles en caso de colisión.
Equipo Si vas a viajar a la nieve, lleva en el coche todo aquello que pudieres necesitar: una tabla donde afianzar el gato en caso de verte obligado a levantar el coche; un rascador para quitar el hielo del parabrisas, una escobilla y unos cables auxiliares para conectar a otra batería en el supuesto de que fallara la nuestra. Para casos extremos, además, una pala, cadenas y una manta gruesa de lana; llevaremos también un antihielo para las cerraduras, que, naturalmente, guardaremos en un bolsillo del abrigo, puesto que, de estar en el interior del coche, no nos serviría de nada.
 

lleva siempre contigo en la bicicleta una bolsa con los útiles esenciales:

  1. lo necesario para reparar un eventual pinchazo.

  2. una bomba para hinchar las ruedas.

  3. una linterna para casos de emergencia.

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