Faros Si las circunstancias te impiden llevar el coche a un taller donde te reglen los faros adecuadamente, no dudes en echar mano de la solución casera. Sitúa tu coche a cinco metros de una pared que no esté iluminada y enfoca tus luces de cruce; el haz luminoso no debe superar en ningún caso los ochenta centímetros de altura.
Filtro del aire Si nos encontramos con que nuestro coche tiene menos potencia, consume más de lo habitual y se pone en marcha con dificultad, pese a que la batería está bien, puede ser señal de que el filtro del aire está sucio. Hay que cambiarlo. Si estás haciendo un viaje en coche, no esperes a revisar el filtro del aire a que lo hagan en el taller cuando lo lleves la próxima vez. El aire que respiramos está tan sucio, tan cargado de polvo que tras un desplazamiento de sólo cien kilómetros el filtro probablemente tenga un grosor de un dedo de suciedad.
  Si has pasado las vacaciones en la playa, a la vuelta, no olvides lavar el coche a fondo  y controlar el filtro del aire. El rocío marino corroe la carrocería y la arena de las playas atasca el filtro.
Frenar Parecen cosas sabidas, pero los expertos insisten en aconsejar que a la hora de frenar se haga de una sola vez, de forma continuada, y no por medio de presiones intermitentes sobre el freno. Esta acción debe dosificarse, de modo que se evite un eventual bloqueo de las ruedas traseras. Finalmente, debe frenarse con el coche circulando recto, nunca en curva.
  Si el coche que nos precede en la carretera o autopista frena, desde que vemos encenderse la luz roja de frenado hasta que nosotros frenamos, transcurren 3/4 de segundo. Circulando a 120 km/h, en este tiempo nuestro coche habrá recorrido 25 metros; súmese a esta distancia la necesaria para detener el coche y se comprenderá la necesidad de respetar estrictamente las distancias entre vehículos. A 120 km/h la distancia de seguridad entre vehículos es de 60 metros, o lo que es lo mismo, nuestra distancia respecto del que nos antecede debe ser tal que nos impida distinguir su matrícula, salvo, claro está, en el caso de que tratemos de adelantarlo.
Freno Si pasas por un charco con el coche, pisa luego varias veces el freno para secar las pastillas.
  En los discos y tambores de los frenos se alcanzan habitualmente temperaturas de hasta setecientos grados, que con la carga supletoria pueden llegar hasta los mil. Al mismo tiempo, el líquido de frenos puede superar los cien grados. Y aquí está el problema: con el tiempo, este líquido absorbe agua de la atmósfera y, superados los cien grados, se transforma en vapor. La consecuencia es fallos en los frenos. Para evitarlo, haz cambiar el líquido de frenos como mínimo una vez al año, y si llevas el coche regularmente al taller, asegúrate de que ellos lo hagan.
  Si al frenar el coche se te desvía lateralmente, haz que te revisen los forros del freno. Puede haberse agarrotado un cilindro del freno que, al ejercer una presión permanente, caliente el forro y roce de forma desigual. Si para que el frenado fuera efectivo tuvieras que hundir el pedal hasta el fondo, lleva el coche al taller para que comprueben el líquido de frenos.
  El miedo a "calar" el motor del coche hace que mucha gente adopte la mala costumbre de pisar simultáneamente, en toda ocasión, los pedales de freno y embrague. No debe hacerse así porque, si nos encontramos con que hemos de frenar urgentemente y pisamos el embrague, desestimamos la colaboración del motor para retener el coche.
  Cuando están en buen estado, los frenos de las bicicletas son muy efectivos, pero precisamente por eso hay que estar alerta y frenar cuidadosamente sobre superficies resbaladizas, húmedas, pavimentos cubiertos de hojas o gravilla suelta. Si aplicas los frenos rodando en estas condiciones, lo más probable es que acabes en el suelo. Un frenazo brusco tiene el efecto de inmovilizar las ruedas, y el resultado suele ser un patinazo incontrolable. Antes de iniciar cualquier descenso, comprueba por medio de una leve frenada que los frenos funcionen adecuadamente. Si en tiempo húmedo frenas ligeramente de vez en cuando, lograrás mantener las llantas de las ruedas más secas.
a b c d e f g h

i

j

k

l

ll m
n ñ o p q r s

t

u v w x y

z