Invierno Pon en marcha el sistema de deshielo a partir del momento en que empiece a subir la temperatura del coche, pero deja un resquicio de ventana abierto para que no se forme vaho en la parte interna de los cristales.
  Si proteges el radiador, no lo cubras por completo, pues el motor necesita aire para funcionar.
  Pon el anticongelante, evidentemente
  Lleva contigo una gamuza y un viejo saco de yute para que te ayuden a salir de apuros si tienes problemas con la nieve o con el hielo. Para lo mismo puede servirte un saquito de ceniza o de arena.
  Las cosas cambian y lo que antes se aconsejaba como lo mejor, ahora puede considerarse erróneo. Una de estas consideraciones es la de que sobre suelos deslizantes, como los que provocan el hielo o la nieve, lo mejor es no tocar el freno. Ahora se aconseja no abusar de los efectos generados por el cambio de marchas y, en cambio, utilizar los frenos cuando el coche lo requiera. La presión ejercida debe ser muy precisa para evitar que las ruedas se bloqueen. Una presión uniforme es lo mejor, pero si se nota que las ruedan se bloquean, hay que aflojar y si es preciso, presionar de nuevo.
  Cuando el pavimento ofrece una adherencia mínima, como sucede cuando te hallas sobre una superficie helada, con nieve o con barro, y pretendes arrancar, esta falta de adherencia hará que si aceleras a fondo, el coche patinará y las ruedas pueden acabar excavando un hoyo en el que el coche puede quedar inmovilizado. Lo que debes hacer es empezar por bajar la ventanilla para percibir mejor el ruido del motor, poner la segunda marcha y soltar lentamente el embrague para que las ruedas tengan menor potencia que con la primera. Si las ruedas se hubieran hundido levemente, trata de darle un movimiento de balanceo al coche, hacia delante y hacia atrás, presionando y soltando alternativamente el embrague para que la inercia generada con este movimiento de vaivén nos ayude a salir del atolladero.
  En invierno, sobre todo si el coche duerme a la intemperie, poner el motor en marcha puede convertirse en un problema. Sin embargo, a veces bastaría con establecer la corriente. Conectando unos momentos antes la radio del coche o encendiendo los faros, despiertas la batería, se calienta y verás cómo el inconveniente desaparece. También puede bombearse una o dos veces el acelerador antes de establecer el contacto a fin de vaporizar la gasolina que, a causa del calor del motor cuando dejaste el coche la víspera, puede haberse evaporado completamente, dejando que la chispa de las bujías actúen sobre una mezcla muy pobre.
Itinerario El itinerario que vas a seguir cuando sales de viaje es algo que debes determinar antes de ponerte en marcha. Si llevas niños pequeños en el coche, naturalmente el trayecto más corto es el más adecuado para ellos. En este caso, la autopista es la mejor solución. Pero si no eres amante de las grandes vías de circulación, de la congestión circulatoria o de la velocidad, un itinerario alternativo por carreteras comarcales puede ser la ocasión para descubrir un bonito rincón, visitar un viejo castillo, asistir a una fiesta local o comprar en un mercadillo de pueblo. De esta manera la pejiguera del trayecto se convierte en el placer de viajar.
   
   
a b c d e f g h

i

j

k

l

ll m
n ñ o p q r s

t

u v w x y

z