Lluvia
  • Si llueve de forma persistente y torrencial, piensa que el riesgo de inundación existe; y si has de viajar por zonas donde este tipo de fenómenos es corriente, toma las siguientes precauciones:

  • No cruces con tu vehículo vados que salven barrancos u otros tramos de carretera si están inundados. La fuerza del agua puede arrastrarte.

  • Si llueve intensamente, circula preferentemente por carreteras principales y autopistas, moderando la velocidad.

  • Si tienes problemas de visibilidad a causa de la lluvia, deténte en el arcén, señalizando adecuadamente tu posición.

  • No estaciones ni acampes en cauces secos ni a la orilla de los ríos, para evitar que te sorprenda una súbita crecida de las aguas.

  • Aléjate de la falda de las colinas para no verte alcanzado por el agua que discurre por las laderas y que a menudo arrastra barro y restos de árboles y piedras.

  • Localiza los puntos más altos de la zona donde te encuentres. Dirígete a ellos en caso de posible riada.

  • Sintoniza las emisoras de radio locales para estar informado sobre la posibilidad de lluvias intensas o avenidas, estado de las carreteras y, en su caso, medidas de precaución y consejos de actuación.

 

La intensidad de precipitación se clasifica de la siguiente manera:

  • Son lluvias de carácter débil las que no superan los 2 litros/m2/hora.

  • Son lluvias de carácter moderado las que alcanzan entre 2 y 15 litros/m2/hora

  • Las lluvias de carácter fuerte comprenden entre 15 y 30 litros/m2/hora.

  • Las lluvias de carácter fuerte oscilan entre 30 y 60 litros/m2/hora.

  • Se consideran lluvias de carácter torrencial las que superan los 60 litros/m2/hora.

  Para atravesar una zona inundada, hay que reducir drásticamente la marcha y entrar en la zona inundada a velocidad mínima. Si las ruedas perdieran adherencia, no frenes; toma firmemente el volante entre las manos, sabe utilizar el embrague cuando sea necesario y sigue hasta que los neumáticos recuperen la adherencia.
  Cuando conduzcas con lluvia enciende las luces de cruce, incluso aunque sea de día. No frenes abruptamente en una carretera mojada, sino reduce gradualmente tu marcha. Pon especial cuidado en las primeras lluvias que caen tras una época de sequía: la combinación que puede producirse entre aceite de la carretera y agua es una mala combinación para los conductores. Si tienes que cruzar un torrente, lo que en según qué épocas y lugares no es aconsejable, reduce a una marcha corta, manteniendo altas las revoluciones para atravesarlo.
   
   
   
   
   
   
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