Vaho Para evitar la formación del incómodo y peligroso vaho en la parte interior de los cristales del coche, frótalos con un paño mojado en alcohol de 90º.
  En épocas de frío, por las mañanas, cuando arranques el coche y lo calientes, recuerda entreabrir la ventana (aunque te cueste, por el frío exterior) para evitar que el vaho se apodere de las ventanillas.
Velocidad Los psicólogos especializados en temas de tráfico sostienen que el comportamiento de aquellos conductores que son, o pudieran ser, reiteradamente penalizados por exceso de velocidad tiene su razón de ser en la imagen que tienen de sí mismos: se ven como conductores deportivos, más listos y con mejor dominio de su vehículo que los demás. Pero otros factores intervienen también en su conducta: con su forma de conducir tratan de impresionar a los demás para compensar así un sentimiento de autoestima muy débil. Tienen tendencia a comportarse así los conductores jóvenes tras visitar las discotecas o cuando llevan a otros jóvenes en su coche. También se da este tipo de conducta entre profesionales con éxito, de entre 35 y 50 años, en cuyo caso interviene un deseo de demostrar que también en la carretera son los primeros.
Venta Procura que la mercancía presente el mejor aspecto posible. Restaura los arañazos y las zonas en que la plancha esté oxidada; pon especial atención a los cantos de las puertas y los guardabarros. Cambia las fundas de caucho de los pedales si estuvieran en mal estado o faltaran. Limpia el coche a fondo, tanto exterior como interiormente. Si la pintura se hubiera vuelto mate, hazle dar una mano del producto adecuado para devolverle el brillo. Alza las esterillas para comprobar que debajo de ellas no se haya acumulado agua o humedad. Arregla el freno de mano si al accionarlo recorriera más de cinco puntos. Comprueba que los perfiles de los neumáticos no tengan una profundidad inferior a 1 mm. Controla que el nivel de la batería, del aceite y del detergente del limpiaparabrisas estén correctos.
  Los extras del coche son siempre una ventaja a la hora de venderlo. Lo que se tiene en cuenta, y consiguientemente representa un valor superior, son accesorios que revierten en la seguridad, medio ambiente y confort del coche. Por ejemplo, el sistema ABS de antibloqueo de los frenos, dirección asistida, catalizador o techo corredizo. En cambio, se valora mucho menos accesorios muy costosos, como puedan ser la cerradura automática para las puertas, elevalunas eléctrico, neumáticos anchos, etc. Lo mismo podría decirse de la radio, por la que apenas se consigue nada a la que tenga algunos años.
  Tienes que hacer constar en el reverso del permiso de circulación del vehículo los datos del comprador y obtener de él un recibo de entrega del coche. Tienes un plazo de diez días para notificar la venta a la Jefatura Provincial de Tráfico. Este trámite es muy importante porque de él depende que, llegado el caso, puedas demostrar sin lugar a dudas que el vehículo ya no te pertenece y que tu responsabilidad ha cesado. Ten en cuenta que mientras el comprador no haga el cambio de nombre, el vehículo consta como tuyo a todos los efectos.
  Alargar la vida de los coches suele ser un modo de ahorrarse dinero. Claro está que al cabo de los años habrá que soportar los gastos de las reparaciones, pero si comparamos estos gastos con el coste de un vehículo nuevo, el asunto sigue siendo interesante. Vale la pena saber que un coche nuevo pierde ya entre un 15 y un 20% de su valor el primer año, y que, al cabo de cinco o seis, no vale prácticamente nada a la hora de revenderlo.
Ventilador Una avería en la correa del ventilador no es grave, pero sí suficiente para dejarte en la carretera. Por esto conviene comprobar su tensión y su estado, como mínimo una vez al mes. La holgura máxima que puede tener una correa de ventilador para su correcto fucionamiento es aproximadamente de unos 20 mm. Sustitúyela siempre que su estado lo aconseje y procura mantenerla dentro de los límites de tensión reseñados.
  Si se te rompe la correa del ventilador, las primeras señales del accidente serán el encendido de la luz de advertencia o una rápida elevación de la temperatura del termómetro. La mejor manera de solucionar temporalmente el problema consiste en sustituirla por una correa de repuesto que puedas tensar sobre las poleas. Recuerda, no obstante, que se trata de una simple solución de emergencia y que debes llevar el coche al taller cuanto antes.
Verano

Cuando lleguen los meses de estío,

  • elimina cualquier traza de humedad que pudiera haber bajo las alfombrillas del coche.

  • después de haber pasado por un túnel de lavado, repara los eventuales daños que pudiera tener la pintura.

  • limpia los bajos con vapor a presión y repara las zonas dañadas.

  • limpia la cavidad del motor con vapor a presión y sella con un producto conservante.

  • pon el circuito de refrigeración del motor a punto para el verano.

  • en caso de que así esté previsto, gradúa el carburador para funcionamiento veraniego.

  • comprueba el estado de la iluminación y limpiaparabrisas.

  • examina el nivel de ácido en la batería.

  • reemplaza los neumáticos de invierno por los de verano, si en la zona en que vives las estaciones son muy marcadas.

  • antes de guardar los de invierno, límpialos y auméntales la presión en 0,5 bares.

  • quita del maletero todos los aparatos invernales que pudiera haber.

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